viernes, 15 de junio de 2007

EJEMPLO DE COMENTARIO MÉTRICO (Parte II)

2. Comentario métrico

2.1. Introducción
LA GIGANTA

El poema “La giganta”, del mexicano Salvador Díaz Mirón, es un poema de tradición modernista, y , cómo tal, exhibe algunos usos métricos y estéticos de esta tendencia. Por una parte, el rescate del verso de Arte Mayor de ritmo trocaico; y, por otra, la explotación del tema mitológico, en este caso la descripción grotesca de una giganta que produce desasosiego al hablante.
“La giganta” se compone de catorce versos de Arte Mayor, todos ellos hexadecasílabos, presentando cesura entre la octava y novena sílaba, por tanto, son versos compuestos por dos isostiquios de ocho sílabas cada uno.
Los versos están agrupados en cuatro estrofas; las dos primeras, cuartetos de rima abrazada
ABBA; las dos últimas, tercetos de rima también abrazada, correspondientemente CDC DCD. Estas características generales ubican la composición dentro de los poemas estróficos, específicamente, el soneto ejecutado en su esquema general (no hay endecasílabos) a la manera italiana. Abordaremos ahora el análisis de los rasgos métricos más relevantes para nuestra lectura del texto.

2.2. Análisis silábico

Los catorce versos del poema son de Arte Mayor, poseen 16 sílabas métricas (hexadecasílabos), distribuidas en dos hemistiquios isométricos de ocho sílabas cada uno, coincidentes éstas con las sílabas fonológicas en los versos 9, 13 y 14. En el resto de los versos se presentan los siguientes fenómenos:
· V. 1, ruptura de la sinalefa entre las sílabas 8 y 9 por causa de la cesura; hiato entre las sílabas 12ª y 13ª, conservándose la sinalefa en la 13ª: Es un monstruo que me turba. // Ojo glauco ſ y enemigo.
· V. 2, la segunda y quinta sílabas métricas del primer hemistiquio tienen dos silabas fonológicas que se han fundido por sinalefa: Comoel vidrio deuna rada // con hondura que, por poca,
· V. 3, la cuarta sílaba métrica del primer hemistiquio tiene dos silabas fonológicas que se han fundido por sinalefa: Amenazaa los bajeles // con las uñas de las rocas.
· V. 4, entre las sílabas métricas 13ª y 14ª del segundo hemistiquio se produjo un hiato, conservándose en la 14ª la sinalefa, por tanto ésta tiene dos silabas fonológicas que se han fundido: La nariz resulta grácil // y semejante ſ aun higo.
· V. 5, la sexta sílaba métrica tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la 13ª y 14ª sílabas se ha roto la sinalefa por hiato: La guedeja blonday cruda // sujeta, como ſ el trigo
· V. 6, la quinta sílaba métrica tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa: En el haz. Frescay brillante // y rojísima la boca,
· V.7, las sílabas 4ª, 6ª, 12ª y 14ª tienen dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la octava y novena sílabas la sinalefa ha sido impedida por la cesura: En un trazoenormey burdo // y en su risaeterna y loca,
· V. 8, la décima sílaba métrica, segunda del segundo hemistiquio, tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa: Una barba con hoyuelo, // comoun vientre con ombligo.
· V. 10, la segunda y quinta silabas tienen dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la 12ª y 13ª se ha producido un hiato, conservándose la sinalefa en la 13ª: Peroenérgicas yaltivas // en su mole ſyen su peso,
· V. 11, presenta sinalefa en la segunda sílaba métrica del primer hemistiquio, por tanto, está constituida por dos sílabas fonológicas: Aunqueinquietas, como gozques // escondidos en el sayo.
· V. 12, las sílabas métricas 6ª, 12ª y 14ª presentan sinalefas, por lo tanto están constituidas por dos sílabas fonológicas cada una: En la mano, lindaen forma, // vello rubioy raloy tieso

En conclusión, estamos en presencia de una composición poética que presenta versos hexadecasílabos divididos en dos hemistiquios isométricos (isostiquios) de ocho silabas (8+8), por tanto, combinación de dos metros simples octosílabos, y, por ello, isosilábicos. Todos los versos son llanos, de manera que por vía de la Ley de Acento Final no se modifica la medida. Los fenómenos que inciden en el cómputo métrico son la sinalefa y el hiato , éste último reforzado por características propias rítmicas y estilísticas, interesantes sobre todo en el análisis de las pausas que se realizará más adelante. En el primero, cuarto y décimo verso se ha optado, por razones sintácticas y semánticas, mantener la conjunción unida al elemento enlazado por ella; en el quinto verso, por las mismas razones, mantener la preposición junto al elemento introducido.

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