viernes, 15 de junio de 2007

EJEMPLO DE COMENTARIO MÉTRICO (Parte III)

2.3. Análisis acentual


“La giganta” presenta versos compuestos por dos isostiquios de ocho sílabas métricas, por tanto, lleva dos acentos constantes en las sílabas 7ª y 15ª, es decir, en la séptima sílaba del primer y segundo hemistiquio; al corresponder éstos a lugares impares, el ritmo del verso es trocaico.
El metro octosílabo combinado en los hexadecasílabos se ha conocido en su larga data como pie de romance, y no demanda acentos intermedios en sílabas fijas, de hecho, en las estrofas de octosílabos lo común es encontrar combinaciones rítmicas. En el poema que nos ocupa, según el modelo de ejecución realizado, la distriución acentual es la siguiente*:


V.1: 1,3,7,9,11,15 V.5: 3,5,7,10,15 V.9: 1,3,7,10,11,15 V.13: 1,3,7,11,15 V. 2: 3,7,11,15 V. 6: 3,4,7,11,15 V.10: 3,7,11,15 V. 14: 3,7,9,11,15 V.3: 3.7.11.15 V. 7: 3,5,7,11,13,15 V.11: 3, 7, 11, 15 V.4: 3,5,7,15 V 8: 3,7,11,15 V.12: 3,5,7,9,11,13,15


Todos los versos son graves y presentan abundancia de acentos rítmicos, los cuales en el primer componente serían los ubicados en las sílabas 1ª,3ª y 5ª, como sucede en los versos de las cuatro estrofas. Asimismo serían centos rítmicos del segundo componente los ubicados en las sílabas 9ª, 11ª y 13ª. Nótese que se ha establecido en el poema dos ejes rítmicos paralelos (por la rofusión de acentos en ellos) ubicados en la sílaba 3ª y 11ª del primer y segundo hemistiquio respectivamente, y ello, posiblemente, para compensar rítmicamente la extensión versal y su constitución sintáctica un tanto abrubta.
Por otra parte encontramos la presencia de de un par de acentos extarrítmicos en las sílabas 10ª y 12ª, respectivamente, de los segundos hemistiquios de los versos cuarto y quinto; y otro par de acentos antirrítmicos en las sílabas cuarta y décima de los versos sexto y noveno respectivamente.

2.4. Análisis de las pausas
En cuanto a las pausas obligatorias, las estróficas se hallan entre los versos cuarto y quinto, octavo y noveno, y décimo primero y décimo segundo; en el décimocuarto hay pausa final.
Las pausas versales se encuentran interrumpidas por encabalgamiento versal entre los versos quinto y sexto ( ...sujeta como el trigo // en el haz…), y décimotercero y décimocuarto ( ...en el rayo // matinal… ); estos rompen, respectivamente, los sirremas entre un sustantivo y un complemento preposicional, y un sustantivo y un adjetivo.
También hay encablgamiento, esta vez medial, entre las sílabas octava y novena de los versos décimonoveno, decimo primero y décimocuarto. Los sirremas escindidos contemplan la separación de, respectivamente, sustantivo y complemento preposicional, susantivo y adjetivo, y verbo y complemento directo.
Otros fenómenos relacionados con las pausas merecen mención son, en primer lugar, el hecho de que todos los versos son por fuerza pausados al tener cesuras, no así los hemistiquios, de los cuales unos son pausados (2b, 5a, 5b, 6a, 9a, 10b, 11a, 12a, 13b, 14a, 14b) y otros no. En segundo lugar, vale la pena acotar que la pauta de la ejecución se estableció en el primer verso, en el cual la puntuación marca una pausa fuerte en lugar coincidente con la cesura, de la misma manera que ocurre con los versos octavo y décimosegundo y con los finales de casi todos hexadecasílabos de las primeras tres estrofas, motivo por el cual, al observarse simetría métrica en los hemistiquios, se optó por ignorar cualquier clase de ritmo ternario en ellos, reduciéndose así algunas pausas a intermedias breves además de ser criterio decisivo en la determinación de los hiatos.


2.5. Análisis del timbre
Las cuatro estrofas de “La giganta” organizan su rima según el siguiente esquema**:

Como se observa en el cuadro anterior las rimas son totales o consonantes, a excepción de la que se da entre los versos segundo y tercero en la cual sobra el sonido consonántico (–s) del plural, sonido éste que tiende a ser aspirado en la ejecución. Como ya se ha apuntado las rimas de las estrofas son abrazadas y su notación se ha realizado en letras mayúsculas por ser los versos de Arte Mayor.

*El cuadro será proporcinado en clases.
**El cuadro será proporcionado en clases

EJEMPLO DE COMENTARIO MÉTRICO (Parte II)

2. Comentario métrico

2.1. Introducción
LA GIGANTA

El poema “La giganta”, del mexicano Salvador Díaz Mirón, es un poema de tradición modernista, y , cómo tal, exhibe algunos usos métricos y estéticos de esta tendencia. Por una parte, el rescate del verso de Arte Mayor de ritmo trocaico; y, por otra, la explotación del tema mitológico, en este caso la descripción grotesca de una giganta que produce desasosiego al hablante.
“La giganta” se compone de catorce versos de Arte Mayor, todos ellos hexadecasílabos, presentando cesura entre la octava y novena sílaba, por tanto, son versos compuestos por dos isostiquios de ocho sílabas cada uno.
Los versos están agrupados en cuatro estrofas; las dos primeras, cuartetos de rima abrazada
ABBA; las dos últimas, tercetos de rima también abrazada, correspondientemente CDC DCD. Estas características generales ubican la composición dentro de los poemas estróficos, específicamente, el soneto ejecutado en su esquema general (no hay endecasílabos) a la manera italiana. Abordaremos ahora el análisis de los rasgos métricos más relevantes para nuestra lectura del texto.

2.2. Análisis silábico

Los catorce versos del poema son de Arte Mayor, poseen 16 sílabas métricas (hexadecasílabos), distribuidas en dos hemistiquios isométricos de ocho sílabas cada uno, coincidentes éstas con las sílabas fonológicas en los versos 9, 13 y 14. En el resto de los versos se presentan los siguientes fenómenos:
· V. 1, ruptura de la sinalefa entre las sílabas 8 y 9 por causa de la cesura; hiato entre las sílabas 12ª y 13ª, conservándose la sinalefa en la 13ª: Es un monstruo que me turba. // Ojo glauco ſ y enemigo.
· V. 2, la segunda y quinta sílabas métricas del primer hemistiquio tienen dos silabas fonológicas que se han fundido por sinalefa: Comoel vidrio deuna rada // con hondura que, por poca,
· V. 3, la cuarta sílaba métrica del primer hemistiquio tiene dos silabas fonológicas que se han fundido por sinalefa: Amenazaa los bajeles // con las uñas de las rocas.
· V. 4, entre las sílabas métricas 13ª y 14ª del segundo hemistiquio se produjo un hiato, conservándose en la 14ª la sinalefa, por tanto ésta tiene dos silabas fonológicas que se han fundido: La nariz resulta grácil // y semejante ſ aun higo.
· V. 5, la sexta sílaba métrica tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la 13ª y 14ª sílabas se ha roto la sinalefa por hiato: La guedeja blonday cruda // sujeta, como ſ el trigo
· V. 6, la quinta sílaba métrica tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa: En el haz. Frescay brillante // y rojísima la boca,
· V.7, las sílabas 4ª, 6ª, 12ª y 14ª tienen dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la octava y novena sílabas la sinalefa ha sido impedida por la cesura: En un trazoenormey burdo // y en su risaeterna y loca,
· V. 8, la décima sílaba métrica, segunda del segundo hemistiquio, tiene dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa: Una barba con hoyuelo, // comoun vientre con ombligo.
· V. 10, la segunda y quinta silabas tienen dos sílabas fonológicas fundidas por sinalefa; entre la 12ª y 13ª se ha producido un hiato, conservándose la sinalefa en la 13ª: Peroenérgicas yaltivas // en su mole ſyen su peso,
· V. 11, presenta sinalefa en la segunda sílaba métrica del primer hemistiquio, por tanto, está constituida por dos sílabas fonológicas: Aunqueinquietas, como gozques // escondidos en el sayo.
· V. 12, las sílabas métricas 6ª, 12ª y 14ª presentan sinalefas, por lo tanto están constituidas por dos sílabas fonológicas cada una: En la mano, lindaen forma, // vello rubioy raloy tieso

En conclusión, estamos en presencia de una composición poética que presenta versos hexadecasílabos divididos en dos hemistiquios isométricos (isostiquios) de ocho silabas (8+8), por tanto, combinación de dos metros simples octosílabos, y, por ello, isosilábicos. Todos los versos son llanos, de manera que por vía de la Ley de Acento Final no se modifica la medida. Los fenómenos que inciden en el cómputo métrico son la sinalefa y el hiato , éste último reforzado por características propias rítmicas y estilísticas, interesantes sobre todo en el análisis de las pausas que se realizará más adelante. En el primero, cuarto y décimo verso se ha optado, por razones sintácticas y semánticas, mantener la conjunción unida al elemento enlazado por ella; en el quinto verso, por las mismas razones, mantener la preposición junto al elemento introducido.

EJEMPLO DE COMENTARIO MÉTRICO (Parte I)

EJEMPLO DE ANÁLISIS Y COMENTARIO METRICO. TEORÍA Y ANÁLISIS LITERARIO I. Profa. A. Cabrera


1. Análisis métrico

La giganta

Es un monstruo que me turba. Ojo glauco y enemigo,
Como el vidrio de una rada con hondura que, por poca,
Amenaza a los bajeles con las uñas de las rocas.
La nariz resulta grácil y semejante a un higo.

La guedeja blonda y cruda sujeta, como el trigo
En el haz. Fresca y brillante y rojísima la boca,
En un trazo enorme y burdo y en su risa eterna y loca,
Una barba con hoyuelo, como un vientre con ombligo.

Tetas bastas, como frutos del más pródigo papayo;
Pero enérgicas y altivas en su mole y en su peso,
Aunque inquietas, como gozques escondidos en el sayo.

En la mano, linda en forma, vello rubio y ralo y tieso
Cuyos ápices fulguran como chispas, en el rayo
Matinal, que les aplica fuego móvil con un beso.

Salvador Díaz Mirón
(México, 1853-1928)


Glauco: verde — Rada: lago — Bajeles: embarcaciones — Guedeja: cabellera —
Blonda: rubia — Haz: manojo — Gozques: perros — Sayo: túnica — ápices: puntas