domingo, 15 de abril de 2007

¿CÓMO ELABORAMOS EL COMENTARIO RETÓRICO DE UN POEMA?, por Adriana Cabrera*

*Adriana Cabrera (UNIVERSIDAD DE ORIENTE ♦NÚCLEO DE SUCRE) es profesora de Teoría Literaria en la UDO, Núcleo de Sucre. Poeta y narradora. Tiene en su haber nuemerosas conferencias y publicaciones, entre las que destacan:
Lenguaje y comunicación (Coautora con Neneka Pelayo). Los Libros de El Nacional. Caracas, 2001. (Solicitado como libro de texto de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad de Puerto Rico (Recinto Humacao), la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Alejandro de Humboldt y el Instituto Universitario de Profesiones Gerenciales)
“La ciudad invisible de la literatura”. Fontus N° 6. Asociación de Profesores de la Universidad de Oriente. Núcleo de Sucre. Cumaná, Venezuela.




¿CÓMO ELABORAMOS EL COMENTARIO RETÓRICO DE UN POEMA?
Ejemplo para la realización de un comentario breve


LA MANO DE UN JOVEN MUERTO

Esta mano que ayer cortó una rosa
Y esta rosa cortada en una mano
Ésta que aun dormido estoy mirando
Y ésta que aun despierto no se borra.

Este nardo que ayer fuera paloma
Y esta paloma fija que fue nardo
Y este campo de nieve de una mano
Y esta mano tranquila que reposa.

Esta cosa que canta y esta cosa
Que proviene del cisne por su canto,
Sólo esta mano y esta mano sola

Aquí la podéis ver a cualquier hora,
Ésta que aun dormido estoy mirando
Y ésta que aun despierto no se borra.

Nicanor Parra (1914)
( En: LÓPEZ HERNÁNDEZ, Marcela (1998): El soneto y sus variedades. Antología. Ediciones Colegio de España. Salamanca, España.. Pág. 103)


I. PRIMERA FASE
Recolección de datos útiles para el análisis

Métricos

1.1. El poema es un soneto endecasílabo (versos simples de Arte Mayor), que presenta hiatos:
· Primera estrofa, tercer verso, entre las sílabas sexta y séptima; y cuarto verso, entre la primera y segunda.
· Tercera estrofa, primer verso, entre las sílabas séptima y octava; y tercer verso, entre la quinta y sexta.
· Cuarta estrofa, en el segundo verso, entre las sílabas sexta y séptima; y tercer verso, entre la primera y segunda.

1.2. La rima es asonante y presenta la fórmula ABBA //ABBA //ABA //ABA. Alterna sonidos vocálicos o-a para A, y a-o para B. Esta cualidad de timbre atenúa rítmicamente el tono melancólico y dota de musicalidad al texto, con lo cual el sentimiento de pesadumbre se carga mayormente en la semántica. Estos aspectos van a ser interesantes para la dimensión pragmática del texto.

De contenido

2.1. El título indica el motivo principal, la mano de un joven muerto, alrededor del cual el texto organiza su contenido y a partir del cual podemos deducir el tema.
2.2. Como consecuencia de lo anterior se colige que el motivo de todas las estrofas es el que expresa el título, sin embargo, la segmentación responderá al cambio de perspectiva que se ejecuta en el poema sobre este motivo.
2.3. Segmentamos el poema en dos partes.
Los cuartetos organizan dos contenidos básicos que apuntan a la proposición del tema, pero también al funcionamiento pragmático y retórico del texto: escenificar la muerte a través del motivo de la mano y presentar esa muerte como una obsesión del hablante.
Por su parte, los tercetos amalgaman los contenidos anteriormente mencionados y los proponen como motivación del poema. El primer terceto es fundamental, ya que propone la operación: la “cosa” que “proviene del cisne por su canto” es “esta mano”; mientras que en el segundo, en su primer verso (“Aquí la podéis ver a cualquier hora”) se hace uso deíctico del adverbio aquí, el cual establece una doble referencia: “aquí” es el mundo del texto, donde un cadáver se contempla, y “aquí” es el texto, el poema donde el hablante se expresa. El cambio de perspectiva al que se aludía anteriormente es éste: la muerte como lo expuesto, la muerte como motivación.

2.4. En consecuencia un tema aceptable para el comentario de este poema se podría proponer en estos términos:
Se comunica la pena por la muerte de un joven, hecho que obsesiona al hablante.

2.5. Después de haber leído este texto, se ha observado que se hace interesante sobre todo en sus estrategias retóricas, puesto que sus mecanismos pueden conducir a un examen más completo del contenido.

Retóricos

3.1. La mano del joven muerto es el motivo que se maneja en el texto para representar la idea de la muerte del joven, por tanto, una de las figuras retóricas de mayor jerarquía en este texto es la sinécdoque (de la parte por el todo). Sin embargo, no es la continuidad física lo más importante, sino que el joven muerto representa para el hablante otra dimensión: un joven ha fallecido y esta muerte lo aflige porque una vida apenas comenzada ha sido ¿cruelmente?, ¿paradójicamente?, cortada (“Esta mano que ayer cortó una rosa / Y esta rosa cortada en una mano”); con lo cual llegamos a una metonimia (de lo físico por lo moral): la mano del joven muerto por vida y juventud cercenadas.


3.2. La metonimia de base no fuera posible sin la concurrencia de la antítesis entre las ideas de vida y muerte, así como la de pasado y presente. Ésta tiene influencia en dos ámbitos fuertemente articulados: la vida del joven, tiempo pasado en el cual se ancla la nostalgia del hablante; la muerte del joven, tiempo presente que desespera al hablante.


3.3. En el análisis de contenido apuntamos como dato importante un cambio de perspectiva entre los cuartetos y los tercetos; aquí podemos apoyar esta idea en parte por la significación metafórica de “cisne”: poesía.

3.4. Un grupo de figuras menores enfatizan esta organización retórica y de desarrollo. Particularmente tienen relevancia, por ser portadoras de la obsesión del hablante, la repetición idéntica, en los versos de cierre, de los versos tercero y cuarto (“Ésta que aun dormido estoy mirando / Y ésta que aun despierto no se borra”); así como la simetría axial presente en el décimo verso (“Sólo esta mano y esta mano sola”); y, por último, la epanáfora, que enfatiza el presente continuo de esa obsesión.


II. SEGUNDA FASE
Organizar un esquema para el comentario que permita recoger las ideas más importantes del análisis:

Introducción

Datos disponibles del texto
Tema
Explicación del título y su relación con los motivos del texto
Desarrollo
Estructuración del contenido: segmentación y elementos claves del contenido
El diseño retórico del texto: jerarquía de las figuras según la propia lectura
Cómo se presentan en el texto la metonimia, la sinécdoque y la antítesis y sus incidencias en el desarrollo de los contenidos
Otras figuras relevantes
Cierre
Resumen de las conclusiones del análisis


III. TERCERA FASE
Redacte el comentario siguiendo el esquema y teniendo muy presente la necesidad de dotar a cada planteamiento importante de explicaciones y ejemplos suficientes.


LA MANO DE UN JOVEN MUERTO

Al poeta chileno Nicanor Parra (1914) corresponde la autoría del soneto “La mano de un joven muerto”, poema de acentuada musicalidad en el cual el hablante comunica su aflicción obsesiva por la muerte de un joven. El título indica el motivo principal, la mano de un joven muerto, alrededor del cual el texto organiza su contenido.
En efecto, el motivo central de todas las estrofas es el que expresa el título, sin embargo, una lectura más detallada revela cambios de perspectiva y matices interesantes sobre todo desde las estrategias retóricas y pragmáticas que el texto aborda. Veamos.
En primera instancia, los cuartetos organizan dos contenidos básicos relacionados con el tema, pero también con el funcionamiento pragmático y retórico del texto: escenificar la muerte a través del motivo de la mano y presentar esa muerte como una obsesión del hablante. Encontramos la base de esta afirmación en el uso reiterado de los demostrativos esta/este, los cuales ofrecen, por una parte, los diversos objetos constituidos por el discurso como espectáculo de la muerte y, por otra, enfatizan el presente y la permanencia del estado de dolor; así, “nardo”, “rosa cortada”, “paloma fija” y “campo de nieve”, funcionan como metáforas de la muerte. La muerte como hecho presente en tanto los demostrativos fijan esta condición temporal, y único, en tanto marcan la singularidad. La muerte, presentificada a través de las metáforas que la refieren es el hecho único que colma la experiencia del hablante, su dolor:

Esta mano que ayer cortó una rosa
Y esta rosa cortada en una mano
Ésta que aun dormido estoy mirando
Y ésta que aun despierto no se borra.

Este nardo que ayer fuera paloma
Y esta paloma fija que fue nardo
Y este campo de nieve de una mano
Y esta mano tranquila que reposa.


Continuando el tenor de los cuartetos, los tercetos amalgaman los contenidos anteriormente mencionados y los exponen como motivación del poema. En el primer terceto se propone la operación: la “cosa” que “proviene del cisne por su canto” (la poesía) es “esta mano” (el joven muerto); mientras que en el segundo se hace uso deíctico del adverbio aquí, el cual establece una doble referencia: “aquí” es el mundo del texto, donde un cadáver se contempla y se llora, y “aquí” es el texto, el poema donde el hablante se expresa.

Esta cosa que canta y esta cosa
Que proviene del cisne por su canto,
Sólo esta mano y esta mano sola

Aquí la podéis ver a cualquier hora,
Ésta que aun dormido estoy mirando
Y ésta que aun despierto no se borra.

La muerte del joven, el dolor del hablante, se unifican en la palabra “cosa”, sustantivo sorprendente por su vaguedad, pero justificado en tanto que alude a lo inefable. De lo que pretende dar cuenta el hablante es de la relación entre el hecho de la muerte del joven, su dolor y la poesía que le sirve de expresión. Con los tercetos el hablante transita de un polo a otro: el dolor continuamente renovado, que provoca el canto, por consiguiente, motivo de la elaboración poética, y el poema como escenario perenne de esa muerte, es decir, la consecuencia de su representación.
Ahora bien, la mano del joven es el motivo central que maneja el texto para representar la idea de la muerte de ese joven; en torno a éste proliferan metáforas que proporcionan los atributos de la muerte: tajadura, palidez, fijeza, frialdad, por tanto, una de las figuras retóricas de mayor jerarquía en este texto es la sinécdoque (de la parte por el todo). Sin embargo, no es la continuidad física lo más importante, sino que el joven muerto representa para el hablante otra dimensión: un joven ha fallecido y esta muerte lo aflige porque una vida apenas comenzada ha sido ¿cruelmente?, ¿paradójicamente?, cortada; experiencia que introduce a la metonimia (de lo físico por lo moral) en el espacio poético: la mano del joven muerto por vida y juventud cercenadas. Amputación del alma. Metonimia de base que no fuera posible sin el desarrollo de una antítesis entre las ideas de vida y muerte, así como de pasado y presente. Ésta tiene influencia en dos ámbitos fuertemente articulados: la vida del joven, tiempo pasado en el cual se ancla la nostalgia del hablante; la muerte del joven, tiempo presente que desespera al hablante. Este aspecto en particular es enriquecido en el texto por un grupo de figuras de menor jerarquía en el diseño retórico. Particularmente tienen relevancia, por ser portadoras de la obsesión del hablante, la repetición idéntica, en los versos de cierre, de los versos tercero y cuarto (“Ésta que aun dormido estoy mirando / Y ésta que aun despierto no se borra”); así como la simetría axial presente en el décimo verso (“Sólo esta mano y esta mano sola”); y, por último, la epanáfora, que enfatiza el presente continuo de esa obsesión.
De manera que siguiendo el diseño retórico de este texto se hacen patentes al lector las articulaciones más importantes entre tema, desarrollo de contenidos, motivo central y motivos secundarios: el dolor por la muerte de un joven es representado por la mano del cadáver de ese joven, trascendiendo la idea de la muerte concreta hacia el dolor metafísico por la pérdida de la vida, la juventud y la belleza, contra lo cual la poesía, sólo testigo melancólico e ineficaz, nada puede.



Bibliografía teórica básica

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GARCÍA BERRIO, Antonio (1989): Teoría de la literatura (La construcción del significado poético). Cátedra. Madrid, España.

LÁZARO CARRETER, Fernando (1982): Cómo se comenta un texto literario. Cátedra. Madrid, España.

MARCHESE, Angelo; FORRADELLAS, Joaquín (1991): Diccionario de Retórica, Crítica y terminología literaria. Ariel. Barcelona, España.

NAVARRO, Rosa (1999): La mirada al texto. Ariel. Barcelona, España.

ONIEVA MORALES, Juan Luis (1992): Introducción a los géneros literarios a través del comentario de textos. Playor. Madrid, España.

POZUELO YVANCOS, José María (1994): Teoría del lenguaje literario. Cátedra. Madrid, España.

RICO VERDÚ, José (Ed.) (1980): Comentario de textos literarios. UNED. Madrid, España.

VIÑAS PIQUER, David (2002): Historia de la Crítica Literaria. Ariel. Barcelona, España.