domingo, 31 de diciembre de 2006

Este año, amigos, me he regalado este blog.

Para que compartas conmigo si te sientes solo

o si sólo quieres hablar.

He puesto un par de imágenes que espero sean intrigantes para ti;

pero sobre todo quiero con estas líneas desear QUE ÉSTE SEA TU AÑO.



Y como no puedo despedirme hoy sin darte un regalo navideño,
aquí va uno de los más hermosos poemas amorosos de la lengua española:


Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera

sombra, que me llevare el blanco día,

y podrá desatar esta alma mía

hora, a su afán ansioso linsojera;

mas no de esotra parte en la ribera

dejará la memoria en donde ardía;

nadar sabe mi llama la agua fría,

y perder el respeto a ley severa;

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,

venas que humor a tanto fuego han dado,

médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;

serán ceniza, mas tendrán sentido.

Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo

sábado, 30 de diciembre de 2006

Credo de La Mano

Para los que creen que la literatura es un oficio de conocimiento del mundo, un artificio y una artesanía. También la saludable insanía. Sin actos sacros. Sin melodrama.

Para quienes aman y juegan a la investigación en todas sus vertientes: desde la académica al chismorreo. La infatigable felicidad de conocernos. Y de saber que no necesitamos nombres, pero sí palabras.

Para quienes gustan de la ficción y el morbo.